viernes, 25 de mayo de 2012

Recuerdos juveniles. Primera parte: El secuestrador de ceniceros

Suzanne Valadon, La chambre bleue. 1923

Esta es la historia de Goyo Pérez, el famoso secuestrador de ceniceros que aterrorizó mi ciudad hace ahora 35 años. Algunos todavía lo recordarán, sobre todo los que tuvieron que apagar sus colillas en un plato de postre o en una baldosa.

Todo empezó un día lluvioso. Lo recuerdo como si fuera ahora. Yo vivía con mis padres, pues aún era un niñato consentido. Recuerdo los gritos de agonía de mi vecina Alfonsa, echándole la culpa a Nicasio, su marido-victima:

ALFONSA: Nicasio, malparido ¿Dónde está el cenicero que me regaló tu abuela el día de nuestra boda?
NICASIO: Palomita, yo qué sé. Sabes que no fumo. ¿Para qué quiero un cenicero?
ALFONSA: Seguro que lo has empeñado. Dime ahora mismo cuánto te han dado...
NICASIO: Barrilita mía, te juro por tu madre, que en gloria esté, que yo no lo he cogido.
ALFONSA: Nunca debí casarme contigo, maldito mentiroso. Te veo en la cara que mientes...
NICASIO: ¿Has mirado en el bolsillo de tu bata?

La cosa no fue a más y el día llegó a su fin, como sucede con casi todos los días. Alfonsa se quejó un par de veces por la noche y la nueva jornada empezó radiante, con un cielo tan despejado que incluso hacía daño a la vista. No fue hasta el mediodía cuando el cartero repartió la correspondencia y volví a escuchar la potente voz de esa especie de hipopótama maldiciendo a diestro y siniestro:

ALFONSA: Nicasio, han secuestrado a mi cenicero. Mira, lee, lo pone aquí. Acabo de recibir esta carta.
NICASIO: ¿Secuestrado un cenicero? ¿Seguro que no has vuelto a beber lejía?
ALFONSA: Han secuestrado a mi cenicero. Han secuestrado a Lucerito.
NICASIO: ¿Lucerito? A ver, léeme lo que pone.
ALFONSA: "Mantengo secuestrado a su cenicero de cristal con incrustaciones de plástico en los bordes. Si quiere volver a verlo entero siga mis órdenes sin llamar a la policía. Esta noche, a las 11 en punto me pondré en contacto con ustedes. No jueguen conmigo, soy peligroso e irascible. Firmado: el secuestrador de ceniceros".
NICASIO: ¿Han secuestrado a tu cenicero Lucerito?
ALFONSA: Pareces imbécil, Nicasio. ¿No sabes decir otra cosa?
NICASIO: Pobre Lucerito...

Decir que Alfonsa se encontraba próxima a un ataque de nervios es decir poco. Incluso mi madre tuvo que prepararle unas cuantas tilas mientras la consolaba diciéndole que fumar era un hábito despreciable y asesino pero que de todas formas debía mantener la esperanza y creer en el altísimo y sus milagros. Sobre las 11, una llamada telefónica rompió de cuajo la incertidumbre:

SECUESTRADOR: Soy el que retiene a su cenicero favorito.
ALFONSA: No es mi cenicero favorito, es mi único cenicero, sabandija ladrona.
SECUESTRADOR; Si quiere volver a verlo vivo, no vuelva a faltarme al respeto.
ALFONSA: ¿Cómo se encuentra?
SECUESTRADDOR: Yo me encuentro muy bien, gracias pero el...
ALFONSA: Me importa un ovario cómo se encuentre usted, especie de chorizo repugnante. ¿Cómo se encuentra Lucerito?
SECUESTRADOR: ¿Lucerito?
ALFONSA: Lucerito, mi cenicero...
SECUESTRADOR: Ah, ¿Se llama Lucerito?
NICASIO: Alfonsaaaa... ¿Dónde has puesto mis calzoncillos?
ALFONSA: Iros a freír espárragos tú y tus malditos calzoncillos.
SECUESTRADOR: ¿Cómo dice?
ALFONSA: No es a usted, se lo decía a mi marido....
NICASIO: Necesito cambiarme de calzoncillos...
ALFONSA: ¿Qué quiere usted de mí?
NICASIO: Quiero mis calzoncillos...
ALFONSA: Cállate ya, estúpido papanatas, intento que no maten a Lucerito.
SECUESTRADOR: ¿Sigue hablando con su marido?
ALFONSA: Si, Dígame... ¿Qué quiere de mí? ¿Sexo?
SECUESTRADOR: Por Dios, señora, usted no es mi tipo...
ALFONSA: ¿Cómo se encuentra Lucerito?
SECUESTRADOR: Lucerito se encuentra bien. En estos momentos está en la pila, a remojo, pues daba asco verlo ¿Es que no lo limpiaba nunca?
ALFONSA: ¿Qué quiere de mi? Devuélvamelo, se lo imploro...
SECUESTRADOR: Si quiere volver a apagar un cigarrillo en su superficie, siga al pie de la letra mis órdenes...
ALFONSA: Le escucho.
NICASIO: Si no me das ahora mismo mis calzoncillos limpios soy capaz de bajar a la calle desnudo.
ALFONSA: Hazlo y te detendrán...
SECUESTRADOR: Deposite mañana a las 10 en punto 30.000 pesetas dentro de un sobre en el buzón que se encuentra frente a la mercería Paquita. Si todo sale bien y tengo en mi poder el dinero sin contratiempos, usted volverá a tener a Lucecito antes de la noche.
ALFONSA: Lucerito. Es Lucerito, no Lucecito.
SECUESTRADOR: Perdone. Quería decir Lucerito.
NICASIO: He encontrado mis calzoncillos, pero están sin lavar. No puedo ponérmelos en este estado. Eres una puta vaga...
ALFONSA: ¿Quieres que te diga lo que puedes hacer con tus malditos calzoncillos?
SECUESTRADOR: No hace falta que le repita lo que puede pasar si no cumple mis instrucciones o avisa a la poli....

Alfonsa era una fumadora empedernida y además estaba enamorada de su cenicero, por lo que satisfizo las exigencias del secuestrador y este devolvió a Lucerito a su dueña, para regocijo de ambos y pesar de Nicasio, que a esas alturas aún no se había puesto unos calzoncillos decentes. Pasaron unos cuantos días y un lunes por la mañana, mientras esperaba que mi padre me diera mi paga semanal de 500 pesetas, me entretuve leyendo el periódico y no pude dar crédito a mis ojos cuando en la primera página a modo de titular pude leer:

"Aumenta el secuestro de ceniceros en Valencia. Sus autores buscan conseguir grandes cantidades de dinero de una forma rápida y fácil. Las víctimas pagan de forma rápida a los delincuentes y optan por no denunciar los hechos ante la policía. Son delitos ocultos, apenas se denuncian porque más del 70% de los secuestros de ceniceros que se producen en nuestra provincia se dan entre las clases medias o bajas. Las Fuerzas de Seguridad destacan dos modelos de víctimas: amas de casa y fumadores empedernidos."

Mientras leía la noticia no podía dejar de pensar en lo afortunado que era, pues como sólo tenía 15 años, todavía no estaba en edad de fumar. Y aunque pudiera hacerlo, en mi casa sería imposible; mi padre odiaba el humo y mi madre odiaba a quien lo produce. Cuando acabé de leer la insólita información, doblé el diario por la mitad y me preparé un Martini dry, aprovechando que mis progenitores estaban en la fiesta que Alfonsa había preparado para recibir a Lucerito y que se prolongaba ya 2 jornadas.

El resto ya es historia. A Goyo lo cogieron con las manos en la masa, o quizá debería decir con las manos en los ceniceros y le cayó una buena condena. Al final quedó en libertad a los 3 años por buen comportamiento y rehízo su vida como buhonero. Falleció a la edad de 87 años en 1998, víctima de un cáncer de pulmón no sin antes escribir su biografía titulada " El arte de la inocencia", publicada en el 2002 por la editorial "Kamasutra"

viernes, 30 de marzo de 2012

Historia de un pensamiento equivocado

Camille Corot, Moonlit landscape, 1874

Esta es la historia de un pensamiento equivocado:


La injustificación lo parió, pero él se hizo grande a su manera. Durante un tiempo creció dentro de un espejismo concebido por un flujo de despropósitos unánimes; a veces, se dejaba notar mediante una serie de impulsos incontrolados, pero aunque yo sabía que existía y que su influencia podría causarme sensaciones delirantes, tuve el coraje necesario para impedir que su mensaje se fijara en mi cabeza. Eran días de sombras y distancia, las horas todavía podían catalogarse y la difracción de los recuerdos no era más que la eterna justificación de una agonía etiquetada. Cuando sentia su fuerza avasallando el dolor por medio de la tentación y seduciendo a la naturaleza, intentaba escapar a la desesperación con energía y materia. Entonces mis puertas estaban abiertas, y los vínculos redentores que danzaban en la profundidad de la noche eran mis únicos aliados y compañeros.

Pero como a veces suele suceder, las visiones incómodas se atrincheraron dentro de mi inconsciente amortajado y el magma sordo y mudo de la razón afloró a la superficie. El aire frío y viciado del espacio transformó las contradicciones en accidentes, los escenarios en espesura estrangulada y las coincidencias en inercia mutable.
El pensamiento hurgaba en la carne; la sentencia inquietaba a la causa; los restos del altar agrietado se desvanecían entre la absoluta pureza entrópica de un infinito imaginario, circunstancial pero premeditado.

Intenté subir los peldaños hasta algún punto donde la línea divisoria del horizonte no incidiera en sus propias  incógnitas; pretendí trasladar los espasmos, las sacudidas, las convulsiones hasta un lugar donde no pudieran ser malinterpretadas. En el camino sollocé, pero esas lágrimas pertenecían a los sonámbulos que habitan los fragmentos triturados del crepúsculo. El pensamiento, reforzado con las fibras pisoteadas de mis delirios inconscientes, me susurro unas palabras en forma de letanía persistente que deshizo la amenaza que planeaba sobre mi imprudencia: "La conciencia y la abstracción son la recompensa a tus flagelaciones."

De repente, un millar de posibilidades nuevas surgieron de la nada y se incrustaron en mi cuerpo, lo atiborraron de admoniciones que crecieron de forma asimétrica e imperfecta. Y la sustancia se deshizo de la materia, el volumen burló al origen y a la razón y las brillantes inclinaciones de la enfermedad y sus síntomas dieron paso a la revelación de una nosología infinita. Mientras trataba de secarme el sudor y la sangre, algo llamó mi atención: el pensamiento, engendrado por una conjetura causal y multívoca habia sucumbido a su propia determinación.

martes, 27 de marzo de 2012

El saco está vacío

René Magritte, The female thief, 1927

Tengo el gusto de ofrecer en primicia algunos extractos del libro "El saco está vacío (Diario de un ladrón virtuoso)" escrito por el ladrón y ex convicto Adolfo Peña y editado por Edelweiss para todos los países de habla hispana, en el que repasa con cierta nostalgia y demasiada sabiduría toda una vida dedicada al incomprendido, y por otra parte rentable, arte del latrocinio.


"Soy ladrón desde que tengo uso de razón. Recuerdo que a los 6 años le robé a mi padre su pierna ortopédica de madera y me construí con ella un fuerte para mis vaqueros de plástico. Robo porque no sirvo para otra cosa, porque es mi destino. Sustrayendo objetos ajenos es la única manera en la que puedo sentir eso que algunos llaman felicidad y que tan cara cuesta a veces. A los 12 años robaba bragas de los tendederos, a los 13 dinero del bolso de mis progenitores y a los 14 motos, coches y cualquier vehículo con ruedas. Creo que incluso llegué a afanar un carrito de la compra a una anciana, pero mi memoria no es demasiado clara y no estoy seguro de si fue en un sueño."


"Ayer amaneció con un día claro y despejado, realmente esplendoroso. Había quedado a las 22:30 con J y con G en el bar Almohadilla para trazar un plan maestro con el que poder entrar en el chalet del señor Tomás Fontenla, fundador y propietario de la cadena de mercerías Fontenla, aunque si la mirabas desde una distancia prudente, la casa parecía más bien el palacio del Conde-duque de Olivares. G llego con 40 minutos de retraso y con la excusa imbécil de que mientras conducía para llegar a nuestro encuentro, se le apareció el fantasma de su madre obligándole a detener el coche en doble fila y rezar cuarenta Ave Marías. Como no me gusta discutir antes de un trabajito, tragué saliva y olvidé por el momento su falta de puntualidad. Mientras cenábamos "patatas a lo pobre" y chorizos picantes, tracé un mapa de la mansión del supermercero sobre una servilleta de papel, pero cuando regresé del lavabo, contemplé estupefacto cómo J se secaba el aceite rojo y pringoso de los chorizos con él, por lo que tuve que volver a dibujar otro no sin cierto malestar pero con la esperanza de que, si el golpe nos proporcionaba los ingresos suficientes, nunca más tendría que volver a trabajar con tipos de aquel calibre, dotados de unos cerebros infrahumanos y de aspecto hediondo y repulsivo.

El plan era el siguiente: una vez G dejase fuera de servicio la alarma, J y yo entraríamos como una exhalación, reduciríamos al matrimonio y sus 2 esclavos y arramblaríamos con cualquier cosa que pudiera ser vendida y nos proporcionara buenos dividendos. Pero como siempre sucede con los mejores planes, todo salió al revés de como tenía previsto, pues nuestra entrada no fue precisamente digna de un film de Melville, sino de un sainete de Arniches. Para empezar, mientras G luchaba contra varios cables de diferentes colores con el propósito de dejar ko al timbre delator, sintió de repente unas ganas terribles de miccionar, seguramente debido al nerviosismo y a una próstata bastante débil y no nos avisó. Cuando descerrajamos la cerradura de la entrada un sonido que yo conocía bastante bien, empezó a bramar a un volumen que hubiera sido un milagro que en Estambul no la hubiera oído ningún ciudadano. Mientras maldecía mi mala suerte, sobre todo por compincharme con imbéciles como aquellos, sentí que alguien bajaba las escaleras a paso veloz y un clic que me recordó al que hace una escopeta cuando la cargas de postas. Aterrorizado, me escondí detrás de un ciprés mientras J correteaba de un lado a otro sin saber qué hacer. Cuando la puerta se abrió, puede ver una barriga oronda y bien cuidada seguida de una cabeza pequeña y sin pelo que jadeaba y sudaba mientras vociferaba a la noche que había telefoneado a la policía y que si éramos listos nos largaríamos pitando. Al oír estas advertencias, G, que todavía luchaba con la alarma, sufrió una especie de ataque de pánico y empezó a gritar como un poseso. Por su parte, J, corriendo hacia ningún lado había caído al estanque y chillaba que se ahogaba y que no sabía nadar. Y allí estaba yo, mientras la sirena y aquellos tres tipos no paraban de meter ruido, pellizcándome un ojo intentando en vano despertar de un sueño de ebrio.

Como no soy demasiado estúpido, decidí que lo mejor era una huida honrosa y salí pitando, pero como la oscuridad era casi total acabé tropezándome con algo y caí al suelo, fracturándome el peroné izquierdo por tres sitios. Al final y con un humor de perros, me levanté como pude y dado saltitos conseguí llegar hasta el coche; tuve que hacer un puente en mi propio vehículo porque las llaves estaban en el bolsillo de G, que seguía berreando como un toro enloquecido. El trayecto de vuelta fue un espanto, no podía embragar debido al dolor y me cargué el cambio de marchas. Cuando al fin llegué a mi casa, dolorido y asqueado, me tumbé en la cama y la encontré encharcada, pues mi gato Adelo III se había ciscado en ella."


"No hace ni dos semanas que salí del trullo y ya siento unos deseos irrefrenables de entrar en una casa y limpiarla de todo lo que tenga valor, incluidos animales domésticos o plantas exóticas. Tengo un par de ellas en mente. La primera es un adosado pintado de color rosa en el que viven dos lesbianas ricas que poseen la mayor colección de consoladores y vibradores del mundo, según el libro Guinnes de los records. La otra opción es incluso mejor: una casa de campo bastante aislada y permanentemente vacía de inquilinos y de enseres; por alguna extraña razón, me da un morbo inmenso robar en un lugar donde no hay nada que robar. Me considero un innovador vanguardista y ¡esto no lo ha intentado nunca nadie!"


"Me han dado un soplo que tiene muy buena pinta. Además, parece que sería un trabajo muy sencillo. Hay un tipo que guarda en una caja de zapatos debajo de la cama, un presostato de oro macizo. Aunque desconozco qué es y para qué sirve un presostato, si es de oro macizo, me interesa. Ya tengo planeado el día y el modo, sólo necesito un cómplice para que distraiga al dueño de semejante "lo que sea" mientras yo se lo birlo. He pensado en A, que se encuentra deprimido y necesita trabajar para sentirse vivo; el único problema es que es parapléjico y mudo."


"Mi casa está llena de ñoquis, unas 7 toneladas, para ser exactos. La culpa fue de S, que es algo lerdo y escuchó una conversación en la que uno de los interlocutores le decía al otro que cierto bajo comercial que servía de almacén estaba "hasta los topes de pasta". Y efectivamente, estaba hasta los topes de pasta, pero italiana. Como no me gusta ir a trabajar y volver de vacío al redil, y seguramente porque era una noche de luna llena, decidí arramblar con el contenido total de los 2 contenedores que allí encontré. Creo que tengo pasta para alimentar a las regiones de Friuli y Trentino-Alto Adigio durante 10 años. Lo que más me molesta de esta situación es que soy celiaco y ni siquiera puedo prepararme un plato de ñoquis a la amatriciana sin sufrir fuertes diarreas y molestas dermatitis."


"Mañana tengo que asistir a la convención anual de ladrones. Allí nos juntamos todos los cacos, carteristas,  mangantes, saqueadores, rateros, descuideros, timadores y atracadores del país y durante horas debatimos sobre los problemas que afectan a la profesión. Este año vamos a cambiar algunos puntos poco relevantes de los estatutos, en concreto el que valida el atraco con pasamontañas. Creemos que es más razonable que los que se dedican a esta rama de la profesión lo hagan a cara descubierta y completamente peinados, salvo los calvos, a los que se les permitirá atracar con bisoñé. Otro punto que hasta ahora provocaba conflictos se va a tratar de corregir. A partir de mayo de este mismo año, sólo se podrá atracar con revolver o cuchillo jamonero; quedan descartadas otras armas, como bates de beisbol o barras de hierro. Se trata de dignificar la actividad que nos alimenta y dotarla de cierta responsabilidad y compromiso por medio de la madurez, el conocimiento y sobre todo, la sensatez y la prudencia."


"He estado a punto de asesinar a E con un tomahawk, pues el tío lo estaba pidiendo a gritos. ¿A quién se le puede ocurrir pedir ensalada de brotes de soja, arroz frito con curry y cerdo agridulce a un chino en mitad de un atraco a una sucursal bancaria? Pues el cernícalo lo hizo; y no le dió la gana seguir con el atraco hasta que se zampó la comida. Imaginaos la escena: los cajeros, el director y los clientes, entre ellos dos monjas de avanzada edad, tirados en el suelo y P y yo esperando a que el maldito botarate acabara de tragar esa mierda. ¡Y el capullo aún se quejaba de que no le dejáramos hacer otra llamada para pedir un Haagen dazs "Caramel, biscuit and cream"! Por lo menos, el golpe salió bien, aunque en ese momento en el banco sólo tenían en depósito 1365 euros y la caja fuerte resultó inexpugnable, con lo que salimos a 455 Euros por cabeza. Un poco menos, si descontamos los gastos de la infraestructura y la comida china de E."


"Llevo unos 9 días sin fumar y aunque aún me subo por las paredes, estoy convencido de que erradicar este pernicioso vicio tendrá consecuencias favorables para el cumplimiento de mis obligaciones como ladrón. Ya estaba harto de que no se pudiera fumar en ningún comercio y era una autentica lata, mientras los desvalijaba, tener que parar cada 20 minutos para salir al exterior a fumar mi cigarrillo. Pero hay que ser consecuente con uno mismo y sobre todo cumplir las leyes y disposiciones: puedo ser un chorizo pero no un mal ciudadano. Nunca olvido que mi padre fue senador y mi madre magistrada del Tribunal Superior."


"Estoy convencido de que N es retrasado mental y D oligofrénico. ¿Cómo se puede calificar a alguien que en mitad de un trabajo se pone a practicar Pilates? Y además, sin música de fondo adecuada y relajante, pues lo único que se escuchaba era el sonido de los ladridos de varios pitbulls de una granja vecina, seguramente alertados por el ruido que hacia D mientras abría los armarios haciendo palanca con un didjeridu de bambú que descolgó de una de las paredes. Ya no queda gente competente en la profesión: la mayor parte de los tipos cualificados, o bien se han hecho travestis o han estudiado abogacía y trabajan para diferentes bufetes. Creo que debería meditar sobre mi futuro y hallar una forma de vida alternativa, quizás estudiar filosofía o psicología. Lo que está claro es que sin especialistas, la profesión peligra."

jueves, 15 de marzo de 2012

La idea como concepto subjetivo e independiente

Rembrandt, El descanso del filósofo. 1631

La solemnidad de una idea es proporcional a la furia con que ha sido concebida. Podemos construir con esfuerzo una representación conceptual de algo que se halle en nuestra mente, pero mientras ese esbozo va tomando forma, sufre una transmutación que lo degenera, lo corrompe y vicia sus propósitos. Entonces, la reflexión se hace innecesaria e irreal; no importa la inmaterialidad teórica, no importa la perfección ni el infinito. La idea nace de una naturaleza que goza de la falta de decisión y que sólo persigue un único fin: la sustitución retrógrada de la percepción como único gesto elegante hacia el receptor de dicho pensamiento. Personalmente, prefiero asesinar la materia antes que elaborar una mentira prefabricada con el vil propósito de imaginarme libre. Es quizá por esa razón por la que no puedo proyectar un principio elegante o una coda que determine una causa, un motivo, un móvil, ni siquiera un origen o una conclusión.

Intento razonar, pero mientras me esfuerzo por dotar de sentido a las ideas, éstas huyen despavoridas del tormento que significa la propia creación. Transcendencia ontológica, psicología lógica. ¡Es tan fácil escabullirse de los propósitos! ¡Es tan sencillo alabar las estulticias de la esencia! Sentado ante un papel en blanco me siento como una bestia que huele la sangre; sintetizo para luego recapitular, invento para no tener que imitar, pero mientras el vigor y el sacrificio lamentan las horas perdidas, el desánimo conquista la fortaleza, convirtiendo la fe en en duda e inseguridad que trastocan por completo la pretensión inicial.

Toda idea debería de significar algo, aunque sólo fuera el dolor del sinsentido más angustioso y desesperanzador de la propuesta. El credo o la doctrina deberían bastar para conseguir una satisfacción anónima, pero el poder del nombre y apellido tiene tanta fuerza, arrastra tanto ego......

Estiro las manos y encuentro el silencio. Junto a él, puedo sentir la fragancia del fracaso. Hace años que conozco las soluciones aunque no hace más que unas pocas horas que soy capaz de visualizarlas. Recorro las palabras torpemente escritas sin detenerme a  acariciarlas. Me arrodillo en una genuflexión forzada y entonces comienza la transustanciación de las lágrimas amargas, esa especie de eucaristía infinita en la que puedo sentir la opacidad de lo inclasificable e impreciso. En ese instante es cuando realmente siento que no valgo para nada, sencillamente porque formo parte del círculo de la insuficiencia, de la ignorancia, en pocas palabras: del vacío presuntuoso y trivial.

Si tuviera la suficiente fuerza de ánimo como para romper en mil pedazos en esqueleto de Platón, sin duda lo haría. Si pudiera sentir el gozo que se experimenta descuartizando una idea por el mero hecho de alcanzar la omnipotencia, es posible que todos esos colores trazados torpemente cobraran una firmeza esplendorosa y humana. Si pudiera utilizar el talento que exhibo para negativizar las crónicas axiomáticas de la ilusión para retornar al origen, es posible que la bilis que escupo se convirtiera en fluido o linfa.

El principio fundamental del orden y del destino carece de la autosuficiencia devastadora que inculpa la justificación existencial como medio para adquirir esa extrema racionalidad que defienda el uso de la idea como la única posibilidad del discernimiento, ese execrable vocablo que implica diferencia. Si estuviera en mis manos el poder elegir, sin duda optaría por el instinto y la intuición antes que someterme a los tabús e impedimentos que nos clarifican como adalides de la voluntad y el libre albedrío.

jueves, 23 de febrero de 2012

"El despotricador anhedónico"... ¡en libro!


¡Listo! Por fin ya está a la venta mi primer libro. Podéis adquirirlo aquí picando el enlace del libro arriba a la derecha (o este mismo link: cumplimentáis el pedido y os lo envían a la dirección que apuntéis) o encargándolo en una de las librerias asociadas de vuestra ciudad (la lista aquí). Aunque son 413 páginas, sé que no es un libro barato pero su precio viene impuesto por una serie de condicionantes ajenos a mí, de hecho, mi beneficio es casi anecdótico. Espero que os guste, lo recomendéis y me ayudéis a publicitarlo.

Un saludo y muchas gracias por adelantado.

martes, 20 de diciembre de 2011

Incunables, incansables, incurables

John Frederick Peto, "Still life"  (1880)

Si alguna vez me toca la primitiva o alguna anciana trastornada y asquerosamente rica me hace su único heredero, pienso gastar la pasta de una forma totalmente cabal y responsable. Está claro que me compraría calzoncillos tipo boxer de marca (Ano Fishbone, Dolce & Marrana...) y que de vez en cuando iría a algún restaurante de lujo a comer patatas fritas con panceta, pero por lo demás no creo que se notara un gran cambio en mis costumbres o la forma de comportarme. ¡Bueno! Si quiero ser sincero, me gastaría un montón de dinero en libros, sobre todo en incunables. Desde el día en que puse la nariz sobre un ejemplar (en un museo) no he vuelto a ser el mismo. Nadie puede llegar a imaginarse las sensaciones que se experimentan al tocar uno, aunque sea con guantes de látex. No hace mucho tiempo incluso soñé con algunos de ellos...


BENEFICIA EX CONCUBITU: ¿Es que aquí no limpia nadie? Soy alérgico al polvo.
DE BOMBULUM: Yo soy alérgico a la estupidez. Y a que me despierten de un placentero sueño.
BENEFICIA EX CONCUBITU: Oye pedazo de pulpa vegetal sifilítica, hasta Leonardo puso su mano sobre mí y tú no eres...
DE BOMBULUM: Yo más bien diría que puso su trasero, para sentarse.
VAGINAE ET CLERI: Por favor, adoro la quietud, si queréis discutir dejadlo para otro siglo.
DEUS EXERCITUM: ¡Qué poca clase! Deberíais estar en una estantería del FNAC...
BENEFICIA EX CONCUBITU: Nunca me he rebajado a contestar a un vulgar tratado teológico, pero creo que ya ha llegado el momento... ¡Cierra tu católica boca de una vez!
DEUS EXERCITUM: Perdónalos Padre porque no sab... ¡Puaj! ¿Qué es ese olor?
DE BOMBULUM: He sido yo, ¿algún problema?
DEUS EXERCITUM: ¡Qué poca clase! Deberías estar en una pocilga.
VAGINAE ET CLERI: El silencio es plenitud, dormir es placer, pero... Si no dejáis de pegar esos berridos os juro que...
BENEFICIA EX CONCUBITU: Yo sólo me quejé del polvo...
DE BOMBULUM: Y yo perfumé el ambiente...
DEUS EXERCITUM: ¡Qué poca clase! Deberíais estar en el colegio, aprendiendo a comportaros como lo que sois: incunables envejecidos con dignidad y no novelitas de Alberto Vázquez-Figueroa.
DE DELECTATIONE SINE POENITENTIA PECCATUM: A ver, que passssa aquí.
BENEFICIA EX CONCUBITU: No pasa nada, querido, estábamos disertando sobre varios temas al mismo tiempo.
DE DELECTATIONE SINE POENITENTIA PECCATUM: Pues se acabó la conversación. Recordad que hoy es domingo y es el único día que disponemos para estar tranquilitos y relajaditos...
DE BOMBULUM: Pues a mí me gusta que me soben. No sabéis cómo me pone notar cómo una mano erecta y dura, totalmente cubierta de látex me soba las hojas...
DE DELECTATIONE SINE POENITENTIA PECCATUM: Eres un pecador ignominioso. Ohhh... Dominus Deus, adiuva me.
BENEFICIA EX CONCUBITU: Déjate de latinazos y prepárame unos huevos con bacon, tengo mucha hambre.
DEUS EXERCITUM: ¡Qué poca clase! ¡Huevos con bacon!
DOMINUS MIHI SPES AETERNAE: ¡A ver, chicos! ¡Quiero silencio absoluto! Como recordaréis, antes de ayer, un decrépito vejestorio reumático, millonario y coleccionista, adquirió a nuestro compañero durante tantos, tantos años "Dormire cum meretricibus aperit ianuam caeli". Aunque era un poco excesivo para mi refinado gusto, con el paso de los siglos aprendí a quererle, y aunque os pueda parecer increíble, hoy lo echo de menos. Dominus Deus noster illuminet eorum...
DE DELECTATIONE SINE POENITENTIA PECCATUM: Era un gran tipo, claro que tenía sus manías pero, ¿quién no las tiene?
BENEFICIA EX CONCUBITU: ¿Un gran tipo? ¿Un gran tipo borraría el prefacio de un colega simplemente porque no está de acuerdo con sus postulados?
DOMINUS MIHI SPES AETERNAE: Nunca se pudo probar que él fuera el saboteador...
DEUS EXERCITUM: ¡Qué poca clase! ¡Sabotear un prefacio!
BENEFICIA EX CONCUBITU: ¡Tonterías! Todos sabéis que fue él, pero miráis a otro lado porque sois un atajo de...
DOMINUS MIHI SPES AETERNAE: ¿De qué?
BENEFICIA EX CONCUBITU: De hojas podridas y malolientes comidas por los lepismas.
DE BOMBULUM: No tolero ser insultado por un vulgar tratado a favor del concubinato concupiscente.
BENEFICIA EX CONCUBITU: Y yo no tolero que me dirija la palabra un catálogo de flatulencias.
DE DELECTATIONE SINE POENITENTIA PECCATUM: ¡Por favor! ¡Esto parece una peluquería!
BENEFICIA EX CONCUBITU: ¿Sabéis lo que os digo? Me voy a echar una siesta, así por lo menos no tendré que escuchar sandeces.
DE BOMBULUM: ¿Una siesta a las ocho de la mañana?
BENEFICIA EX CONCUBITU: Yo hago la siesta cuando me sale del doble espacio.
DEUS EXERCITUM: ¡Qué poca clase! Debe...
BENEFICIA EX CONCUBITU: Como vuelvas a abrir la boca te pego fuego...
DOMINUS MIHI SPES AETERNAE: Vis vim generat solum...
DIABOLUS GRANA ET MERETRICIBUS CURVAE: ¿Es aquí donde dispensan metadona?

martes, 29 de noviembre de 2011

Los Magos de Oriente

L. Kupelwieser, "The Three Kings" (1825)

Todavía faltan treinta y pico jornadas para llegar al día que los niños y niñas esperan ansiosos todo el año: el de los Reyes Magos. Pero como mi elevado espíritu de anticipación es mítico, he imaginado una pequeña conversación entre estos tres sabios que alegremente reparten juguetes por doquier......


MELCHOR: Este balcón es realmente peligroso, casi me rompo una pierna.
GASPAR: Pues te mueves como si tuvieras rotas las dos.
MELCHOR: ¿Dónde se ha metido Baltasar?
GASPAR: Ahí llega. Lo oigo quejarse.
BALTASAR: ¡Mimi ni mzee sana kupanda kama tumbili!
MELCHOR: ¿Qué es lo que dices?
BALTASAR: Que ya estoy viejo para trepar como un mono.
MELCHOR: ¿Dónde habéis dejado los dromedarios?
BALTASAR: En el parking de ahí abajo, ¿Dónde querías que los dejase?
MELCHOR: Bien, vamos a ver, ¿cómo se llama el crío que vive aquí?
GASPAR: Hum, se llama, a ver.... Carlitos González
MELCHOR: ¿Y qué es lo que quiere?
GASPAR: Una muñeca Barbie
MELCHOR: ¿Cómo que una muñeca Barbie?
GASPAR: Es lo que pone aquí. Una muñeca Barbie.
BALTASAR: ¿Una muñeca Barbie?
GASPAR: Si, una muñeca Barbie
MELCHOR: No puede ser. Léeme su carta.
GASPAR: "Queridos Reyes Magos de oriente, como he sido bueno y he sacado buenas notas quiero que me traigáis una Barbie y...."
BALTASAR: ¿Una Barbie?
MELCHOR: No empecemos...continúa.
GASPAR: "....una Barbie y a su novio Ken, una cocinita mágica y un maletín de enfermera."
MELCHOR: ¿Y se llama Carlitos? ¿Cuántos años tiene?
GASPAR: Creo que cinco.
BALTASAR: Por lo menos no ha pedido el bebé glotón...
GASPAR: Sí lo ha pedido, no me habéis dejado acabar de leer.
MELCHOR: ¿Pero esto qué es?
GASPAR: ¿Y estos son los niños que salvaran al planeta en los próximos años?
MELCHOR: No me seas homófobo ahora, todos sabemos que tu primo Ezequiel babea mientras mira a los beduinos sudorosos descargar sus camellos.
BALTASAR: A ver si se llama Carlitas y se equivocó al escribir.
MELCHOR: ¿Carlitas? Mejor cierra la boca estúpido im.....
GASPAR: No lo pagues con él. Hemos de tomar una decisión. Le dejamos lo que nos ha pedido o actuamos por cuenta propia y...
MELCHOR: Podríamos dejarle una nota diciendo que las Barbies se han agotado y que le dejamos una metralleta.
GASPAR: ¿Y los Ken También? ¿Y las cocinitas mágicas?
BALTASAR: No os olvidéis del bebé glotón....
MELCHOR: ¿Qué podemos hacer?
GASPAR: Le dejamos un balón de futbol y un tanque teledirigido por control remoto.
MELCHOR: Espera. ¿Qúé es eso? ¿No escucháis un ruido extraño?
BALTASAR: Son los dromedarios que se están peleando otra vez.
GASPAR: O eso o los acaban de atropellar.
MELCHOR: ¡Mierda! ¿Qué es esto? Me he puesto perdido.
GASPAR: Enciende la luz y lo verás....es una palangana llena de agua.
BALTASAR: Para que beban los dromedarios.....
MELCHOR: Estúpidos críos. Se creerán que vamos a trepar con los bichos a la espalda.....
GASPAR: Nos estamos evadiendo del tema que nos interesa....
BALTASAR: Y se nos está haciendo tarde.
MELCHOR: ¡Vale! Vamos a hacer una cosa. Le dejamos un balón y el bebé glotón.
BALTASAR: Vaya, te ha salido un bonito pareado.
MELCHOR: ¿Sabéis lo que os digo?... ¡A la mierda!, vamos a dejarle lo que pidió y dejarnos de chácharas moralizantes. Venga Balta, saca los juguetes....
BALTASAR: ¿No traías tú el saco?
MELCHOR: ¿No me digas que te lo has dejado abajo?
GASPAR: Pues yo paso de volver a bajar para subir otra vez.
BALTASAR: Y yo.
MELCHOR: Que le den morcillas a este aprendiz de sarasa. Sea como sea acabará en Chueca.
GASPAR: ¿Quien es ahora el homófobo despreciable?
MELCHOR: Sí, claro....oigo a los camellos otra vez. ¡Vámonos!
BALTASAR: ¡Son dromedarios!

lunes, 28 de noviembre de 2011

La tesis científica del doctor Gaspar Bazán

James Ensor, "The bad doctors" (1892)

La siguiente conversación fue grabada por el doctor Gaspar Bazán con un micrófono oculto en una ensalada de pollo mientras cuatro de los enfermos más dementes del frenopático "La hora feliz" se contaban sus interioridades mientras cenaban en el comedor. La ficha de los sujetos no deja lugar a dudas en cuanto a su estado de paranoia y locura:

- Fernando Conejero Sánchez "Sócrates": internado en febrero de 1998 por intentar estrangular a su casera Mariana con un fetuchini al dente.
- Rodolfo Laragudogoitia Rementería: recluido en diciembre de 2001 por mostrar sus genitales a un bombero mientras éste trataba de salvar a una anciana que estaba siendo agredida brutalmente por un hámster rabioso.
- David Perales Perales: encerrado de por vida por cantar salmos religiosos en un aquelarre.
- Roberto Lavantichón Acosta "Segma": ingresó en el 2004 por el intento de asesinato de un botijo joven que colgaba de un olivo viejo.


FERNANDO: Este arroz está vivo, oigo cómo respira...
RODOLFO: Pues cómetelo antes de que se aburra y se largue.
FERNANDO: Estar vivo es el principal síntoma de la existencia.
ROBERTO: Yo pedí salmonetes, no arroz....
RODOLFO: Estamos ingresados en un manicomio, no en el restaurante de José María Arzak.
DAVID: Recuerdo lo que decía mi padre cuando mi vieja servía arroz todos los domingos.
RODOLFO: ¿Qué es lo que decía?
DAVID: Mujer, no soy un puto valenciano, quiero montaditos de bacalao al ajo tostado y los quiero ahora.
FERNANDO: El análisis fenomenológico de la existencia no implica tomar el método cartesiano como guía de la conciencia...
RODOLFO: ¿Qué coño dice este?
FERNANDO: La presunta incapacidad de llegar al "objeto en sí"...
DAVID: Mi padre era un tipo genial ¿sabéis?
RODOLFO: Creo que la conversación se nos está yendo de las manos y de las bocas.
ROBERTO: No me gustan los salmonetes con demasiado aceite....
FERNANDO: Acusar de solipsismo a la Fenomenología no es más que una forma de inhibir nuestros...
RODOLFO: Por Dios, pasadme una servilleta de papel que lo ahogo.
DAVID: A veces los domingos mi padre pelaba las habas mientras mi madre jugaba al parchís con el tío Pascual.
RODOLFO: Ya sé por qué coño estáis todos aquí, ahora lo veo claro.
DAVID: Mamá solía hacer trampas cuando mi tío se sonaba las narices...
FERNANDO: La actitud nihilista es un escape fácil a la idea de....
DAVID: Pascual siempre jugaba con las verdes, decía que le traían suerte ...
RODOLFO: David, me importa una mierda tu madre y tu tío Pascual. Fernando, ¿quieres que hablemos de Fenomenología?, pues vale. No olvides que la fenomenología también es un método que acepta los pensamientos reales en una perspectiva claramente temporal...
ROBERTO: Existen multitud de formas de cocinar salmonetes.....
RODOLFO: Creo que voy a enloquecer todavía más si sigo escuchando estas sandeces.
FERNANDO: Cierto, pero estarás de acuerdo con que exceptuando a la politología, ninguna...
DAVID: Mi padre trabajaba de curtidor en una fábrica, pero no le gustaba, él quería ser buhonero, por eso intentó suicidarse tragándose una faja de...
RODOLFO: De tu tío.
DAVID: No, de mi madre, pero se dio cuenta a tiempo y trató de que la expulsara porque era la única que no le rozaba la sisa.
FERNANDO: Continuamente describimos los cambios en la temporalidad de la conciencia...
RODOLFO: Apurando tu teoría, deberíamos llegar a la conclusión de que la existencia acaba con la muerte, pero en ocasiones...
ROBERTO: Los salmonetes se deben servir con guarnición de...
FERNANDO: La muerte implica desconexión, no discontinuidad...
DAVID: El día que cumplí 35 mi padre me regaló un solideo, como no sabía para que servía lo utilicé de escupidera...
RODOLFO: Si, pero la discontinuidad es atemporal.
FERNANDO: La conciencia es esencialmente abstractiva y genera movimiento.
ROBERTO: Yo pedí....
RODOLFO: Si, ya lo sabemos, pediste salmonetes pero hay arroz, así que cómetelo de una puñetera vez.
FERNANDO: Concebimos lo atemporal como todo aquello que no es.
RODOLFO: Esta sí que es buena, hablas a la manera racio-vitalista .
DAVID: Mi mamá era adicta a las anfetaminas, aunque en lugar de engullirlas por la boca se las metía por el...
RODOLFO: ¡No quiero saberlo!
DAVID: Cuando mi padre se enamoró del árbol de levas con semiengranes, mi madre pidió el divorcio, aunque al final acabaron reconciliándose.
FERNANDO: Tu enfoque psicológico al describir el proceso de razonamiento...
RODOLFO: Yo lo llamaría "distinción kantiana entre la realidad noúmenica y la fenoménica".
ROBERTO: El arroz no son salmonetes...
RODOLFO: Este tío me está poniendo nervioso con los salmonetes.
DAVID: Un día pillé a mis padres retozando y aquello supuso un trauma que aún no he podido superar.
RODOLFO: ¡Pero si tienes 76 años! Clávale un cuchillo a tu puta conciencia...
FERNANDO: La conciencia no puede dar cuenta de lo atemporal...
RODOLFO: Por supuesto, no se puede hacer una descripción fenomenológica ya que la conciencia no puede interactuar fuera del tiempo.
ROBERTO: El abadejo es mi pescado favorito, pero los salmonetes tienen menos espinas...
RODOLFO: ¡Y dale con los salmonetes!
FERNANDO: La conciencia no puede soportar un análisis serio de la intersubjetividad...
DAVID: Mi madre pegaba a mi padre, mi padre pegaba al perro, el perro pegaba al gato y el gato arañaba los cojines del sofá...
RODOLFO: ¡No me extraña!
FERNANDO: Podemos rastrear los cambios de dirección que se dan en conciencia, pues el momento presente es síntesis de un futuro inexistente.....
DAVID: Mi padre adoraba acariciar sus calzoncillos pero mi madre se los escondía....
RODOLFO: Creo que me he perdido....
DAVID: Eran de felpa....
RODOLFO: Muchachos, creo que la comida ha terminado. El doctor Gaspar nos hace señas para que le acompañemos.
ROBERTO: Pero los salmonetes....


Gracias a esta conversación, una vez publicada en forma de tesis científica, el doctor Gaspar Bazán fue ascendido al puesto de  director clínico, aunque dos meses después huyó a Bangladesh con su amante parafílica, Patricia Tamayo, donde hoy trabaja como tragasables a tiempo parcial. De Patricia poco se sabe, las últimas noticias la dan por desaparecida mientras lavaba un tanga de algodón y lycra tipo hilo dental en el rio Brahmaputra.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Entrevista a un idiota

Alan McDonald, "Man in the middle" (2009)

La entrevista de hoy, perteneciente a la aclamada serie "Gente tirada en la calle", ha sido realizada en un solar repleto de inmundicias. El entrevistado, Gregorio "el caguetas", es un sin techo ejemplar, pues no sólo se expresa con una claridad increíble, sino que además es el máximo triunfador del premio "tonto del año", galardón que ha ganado en veintisiete ocasiones. 


ENTREVISTADOR: Antes que nada me gustaría darte las gracias en mi nombre y en el de la revista en la que trabajo por tu extrema valentía al dejarte entrevistar. ¿Desde cuándo eres idiota?

IDIOTA: Ah, ya ni me acuerdo, supongo que es una cuestión genética. Mi padre era un completo memo y a mi abuelo lo llamaban "el tirachinas" pues siempre iba a todas partes con un tirachinas colgado de una oreja. Los lunes, miércoles y viernes se lo colgaba de la derecha y el resto de los días de la izquierda, excepto los domingos que le daba fiesta y lo guardaba reverencialmente en el primer cajón de su mesita de noche. Era de roble ¿sabes?, la mesita.

ENTREVISTADOR: Háblanos de tu padre

IDIOTA: Se llamaba Juan, aunque a él le hubiera gustado llamarse Aurora. No es que fuera un marica ni nada de eso, simplemente le gustaba ese nombre y odiaba el que le habían puesto ya que le recordaba a un pavo que tenía mi abuelo y al que el resto de la familia llamaba así. Por cierto, ese pavo un día se escapó, se introdujo en la casa de los vecinos y le propinó un picotazo a Manolo en los testículos. Por lo visto, aquello le gustó tanto al vecino que a partir de entonces hizo un trato con mi abuelo para que se lo alquilase tres veces al mes. ¡Era algo de locos!

ENTREVISTADOR: ¿En aquella época ya babeabas?

IDIOTA: No, eso vino después. Empecé a babear el 12 de agosto de 1946 a las seis en punto de la tarde. Tenía entonces unos catorce años y descubrí que así las chicas se fijaban más en mí, aunque ponían cierta cara de asco y pena. Un día, una  me secó la baba con un trapo sucio y yo me enamoré perdidamente de ella.

ENTREVISTADOR: ¿Cómo se llamaba?

IDIOTA: Alejandra. Alejandra Martínez Basauli. Ahora ya está muerta. Falleció antes de cumplir los veinte a consecuencia de un ataque de hipo.

ENTREVISTADOR: ¿Tuviste alguna novia?

IDIOTA: En esa época no, aunque lo intentaba. Es posible que mi técnica de seducción no fuera la correcta.

ENTREVISTADOR: ¿Qué hacías para ligar?

IDIOTA: ¡Oh! muchas cosas, les metía arañas de jardín en el bolso o a veces les bajaba las bragas delante de todos y a traición, pero casi nunca me servía para nada.

ENTREVISTADOR. Entiendo. Cuéntanos algo sobre tu primera novia. Me refiero a novia formal.

IDIOTA: Mi primera novia sólo fue mi novia durante cuarenta y ocho segundos. Lo único que recuerdo de ella es que tenía grandes pechos y le faltaban varios dientes. Recuerdo mucho mejor a Adolfa, a la que yo llamaba Adelfa y eso le cabreaba. Era una monada de chica pero tuvimos que dejarlo por culpa del ajo.

ENTREVISTADOR: ¿Del ajo? ¿Podrías explicarlo mejor?

IDIOTA: Le encantaba masticar ajo. Siempre llevaba un ajo en la boca y besarla era muy duro. Ya sabes a que me refiero, pero eso no es lo peor. El primer día que le metí mano descubrí que guardaba en ese sitio, ya sabes qué sitio, una provisión de ajos pelados y dispuestos para ser masticados. Por eso la dejé. La quería pero no podía soportar ese olor por arriba y por abajo. Desde entonces, siempre que como sopa de ajo me acuerdo mucho de ella.

ENTREVISTADOR: ¿Eras buen estudiante?

IDIOTA: Era el peor estudiante de mi clase, del colegio y de la provincia. Lo que realmente me gustaba era fumar. Cuando no tenia tabaco me fumaba lo que fuese: arena, virutas de madera, carne de pollo, cualquier cosa. Una vez me fumé un esternocleidomastoideo.

ENTREVISTADOR: Pero eso es un músculo....

IDIOTA: En aquellos días mis amigos y yo siempre que teníamos la oportunidad nos colábamos por una ventana en el matadero municipal. Allí daban muerte a las ovejas, vacas, marranos y hasta caballos. Un día que no tenía nada para liar y que me sentía especialmente creativo, cogí ese músculo lo dejé al sol para que se secara y lo pulvericé con una piedra del pajar. Luego me lo lié y me lo fumé.

ENTREVISTADOR: ¿Pero cómo sabías el nombre de ese músculo?

IDIOTA: Porque después de mangarlo, unas tres horas más tarde, el carnicero matarife salió a la calle presa del pánico y chillando: "¡me han robado un esternocleidomastoideo vacuno. Ladroneeeeees!" Años después, descubrí que ese tipo era coleccionista de esternocleidomastoideos.

ENTREVISTADOR: ¿Creías en Dios? ¿Asistías a misa?

IDIOTA: La única vez que he entrado en una iglesia fue para robar agua bendita, pues estaba sediento y no tenía dinero. Fue hace poco, no creas. Nunca he creído en Dios, seguramente porque mi familia era extremadamente creyente. Mi madre iba a misa ocho veces cada día. Casi se podría decir que vivía allí. Mi padre creía en Dios, pero le molestaba que éste no se pusiera en contacto con él y le ayudara en el campo.

ENTREVISTADOR: ¿Era agricultor?

IDIOTA: ¿Dios?

ENTREVISTADOR: No, tu padre.

IDIOTA: En esos años todo el mundo era agricultor. Entonces no existían los supermercados, hombre. Vivíamos de lo que cultivábamos y de los intercambios.

ENTREVISTADOR: ¿No había ninguna tienda en tu pueblo?

IDIOTA: Había una taberna que a su vez era tienda, farmacia, hospital.....

ENTREVISTADOR: Ahora tienes ochenta años. Has ganado el premio nacional "tonto del año" veintitrés veces y eres el imbécil más premiado y conocido. ¿Te sientes completamente realizado?

IDIOTA: No, ¿sabes? Yo siempre quise ser gato, no persona. Me hubiera encantado vivir en los tejados y entrar a las casas a robar comida.

ENTREVISTADOR: ¿Lo dices en serio?

IDIOTA: Pues claro. ¿Sabes lo que me han dado por cada uno de los concursos que he ganado? Una copa de metal. Ya tengo veintisiete. Las tengo expuestas en una vitrina de cristal, el problema es que como vivo en la calle, siempre tengo que ir arrastrando la enorme vitrina de un sitio a otro o pagando a alguien que la vigile cuando tengo otras cosas que hacer. Por ejemplo, por esta entrevista tú me vas a pagar veinte euros, pero el tío que me vigila las copas me ha pedido 19 por hacerlo. Ósea que mis beneficios del día equivalen a un mísero euro. ¡Claro que prefiero ser un gato! O por lo menos una rata. Para vivir en un mundo de ratas es mejor ser una de ellas, o alguien que se alimente de roedores.....

ENTREVISTADOR: ¿Eres feliz?

IDIOTA: Yo no, pero mi tía Federica, la hermana de mi padre, sí lo era; por eso se suicidó bebiendo zumo de melocotón con sosa cáustica. ¿Cómo puedo ser feliz si no tengo dinero? Sin pasta la felicidad no puede existir.

ENTREVISTADOR: ¿De verdad crees eso?

IDIOTA: El dinero sirve para comprar comida, si no comes te mueres. Puedes robarla pero si te pillan te envian al trullo y allí te violan. Yo tengo una fisura anal y no puedo permitirme ese lujo. El dinero sirve para pagar el sexo. La putas son las únicas que no me obligan a ducharme antes de acostarse conmigo. Vivimos en un mundo en el que no se puede hacer nada sin un montón de billetes.

ENTREVISTADOR: ¿Tienes futuro?

IDIOTA: Por supuesto que no, pero tú tampoco lo tienes. Nadie lo tiene.

ENTREVISTADOR: Ha sido un placer charlar contigo.

IDIOTA: ¿No podrías enchufarme en tu revista?

martes, 22 de noviembre de 2011

Breve tesis con sindéresis para comprender la emesis

Glenn Brown, "International Velvet" (2004)

Hoy es el cuadragésimo noveno aniversario de mi primer vómito, también llamado emesis. Tendría unos siete meses cuando devolví un potito Bledine de carne y verduras, seguramente para probar cómo se hacía, pues a esa tierna edad yo ya era un experimentador nato. A esa primera regurgitación le han seguido bastantes más, yo diría que unas catorce por año, aunque en 1987 arrojé la papa más de cien veces, la mayor parte de ellas, después de soportar sudores fríos. Como vomitador profesional estoy en condiciones de disparatar sobre este tema sin que el resultado de mis divagaciones pueda llegar a resultar innecesariamente repugnante para el posible receptor.

 Existen tres tipos de emesis:

1) Natural. Cuando de manera fortuita una náusea desemboca de forma violenta, eso sí, en una expulsión de mierda detrítica que nos hace sentirnos relajados y felices una vez pasada la fase convulsiva.

 2) Provocado. Cuantas veces nos habremos introducido los dedos para vomitar los tres litros de sangría que nos sentaron realmente mal... Algunas mujeres, y cierto número de hombres, prefieren provocarse el vómito introduciéndose un pene erecto de más de 18 centímetros en la boca, pero esa es una forma excepcional y no catalogada sobre la cual no merece la pena extenderse.

 3) Por enfermedad. Existen innumerables dolencias cuyos síntomas pueden hacer devolver hasta los intestinos a quien las padece. Por ejemplo, el cáncer de axila o el tumor emocional. Pero como no soy galeno, prefiero no dar detalles y escurrir el bulto.

Si hemos de creer las palabras del doctor Konstantin Bondarchuk, catedrático de psicología espasmódica y gerente de la clínica Счастливым условием de Volgogrado, el hecho de vomitar implica acercarse a la naturaleza salvaje y al mismo tiempo aproximarnos al altísimo pues, según su teoría, Dios nos creó no con barro, sino con su propia bilis sagrada, sacrosanta y divina, y después del vómito supremo del que surgió la vida, se sintió indispuesto y se tomó un Almax forte. Está claro que los cristianos fundamentalistas abominan de esta teoría, pues la tildan de demente y atea; algunos incluso han llegado más lejos y han aprendido a hacer vudú por correspondencia con el simple ánimo de provocar a esta ilustre eminencia rusa una colitis ulcerosa que lo envíe directamente al nicho, aunque a fecha de hoy se desconoce si esas prácticas aberrantes han surtido algún efecto.

Puede que cierto número de lectores hiperestésicos sientan una total aversión por este tema y preferirían estar leyendo un tratado sobre "Cómo llegar a la perfecta felicidad indescriptible por medio de la sodomía y el beso negro" o cosas parecidas, antes que enfrentarse a este texto sobre los efectos de las malas digestiones, la acidez de la comida mal digerida y la disminución de los electrolitos; pero me es indiferente. De la misma manera que odio con todas mis fuerzas las letras de las canciones de amor, aborrezco los relatos que ensalzan la blancura inmaculada sobre la oscuridad tenebrosa y decadente. ¿Acaso no vomita todo el mundo?

Hace aproximadamente quince años, astrofísicos del observatorio de Javalambre descubrieron cerca de la galaxia espiral barrada NGC 4921 situada en la constelación de Coma Berenices, un vómito de dimensiones espectaculares que flotaba indolente entre el polvo sideral y que fue bautizado como "Vomito perturbador gaseoso" y que hoy es motivo de encendido debate entre los eruditos y astrónomos de prácticamente todo el mundo, excluyendo a los investigadores de Namibia, que están convencidos de que es una hipótesis retrógrada y verdaderamente reaccionaria, pues ellos aseguran que esa regurgitación astral no es más que una porción de las heces colíticas del dios Unchulogu, el ser supremo al que durante siglos han sacrificado millones de bueyes para apaciguar el alma de los muertos.

Por último y para terminar con esta perorata altamente avanzada, desearía recomendar los siguientes libros a todo aquel que se sienta seducido por el tema y que, lejos de cerrarse en banda ante hechos demostrados científicamente, necesite iluminar su intelecto y al mismo tiempo justificar su existencia aprendiendo mientras -de alguna forma- envejece.

5 LIBROS Y TRATADOS ESENCIALES:

1) Vómito sanctus (escrito en el siglo XIV por Erasmo Casiodoro)

2) Neologismo biliar (autor desconocido, probablemente escrito a finales del siglo XIX)

3) Tratado cosmológico pluscuamperfecto (Alfred W. Black, publicado en forma de manuscrito en 1832)

4) Vida intima de un quark (del sacerdote y astrónomo belga Édouard Gotlib, editado por "Ciboulette verte Editions" en 1932)

5) Astrocartografía y gastritis (Emiliano Pérez Sandoval, escrito en 1977 y prohibido en la UE)

domingo, 20 de noviembre de 2011

Las aventuras de Pita en el país de los embutidos

Willem de Kooning, “Woman I” (1950-52)

El siguiente texto es una recopilación de pequeños disparates -que Goya me perdone- o esperpentos -que Valle-Inclán me disculpe- posteados inicialmente para mis amigos de Facebook, después trasladados a una pestaña de mi blog y por último autocensurados. Los lectores más listos e intuitivos podrán ponerle rostro a la protagonista, una alcaldesa cualquiera de una ciudad  cualquiera y por su puesto en un mundo cualquiera.


Pita vive en una ciudad llamada Naranjilandia y es la temida alcaldesa. Pertenece a un partido que tiene acciones en una fabrica de chorizos y embutidos, la más grande del país. Pita está cubierta de pelo, pero tiene un esclavo que la afeita todas las noches. Como alcaldesa, se siente orgullosa de no hacer nada por su gente y de su boca sólo salen sonidos ininteligibles. Lo único que verdaderamente le quita el sueño, por el placer que le produce, es ser la presidenta de "Fajas sin fronteras", una ONG creada por su novia Luisa Rufina.

Este es el diario de acontecimientos:


22 de Enero de 2011

Esta es la faja femenina más feliz del mundo. Se llama Dafne y pertenece a la alcaldesa de Naranjilandia, Pita Blavera. Está remachada por todos los lados con refuerzos de ferro-niquel y tungsteno ionizado.

Si queréis pertenecer al club de fans de la faja Dafne escribid a Pita, pero no olvidéis encabezar el escrito con las palabras:
"A las excelentísimas doña Pita y su faja Dafne"


14 de Febrero de 2011

Parece ser que esta madrugada la ciudad de Naranjilandia ha sufrido un seismo de magnitud 5.7 que ha despertado a la mayor parte de la ciudadanía y a un número innumerable de gatos que han corrido despavoridos por las calles de la localidad. Digo "parece ser", porque no está confirmado por el Instituto Geográfico Nacional, que simplemente sospecha que los temblores se debieron a los ronquidos de nuestra excelentísima alcaldesa doña Pita Blavera.


19 de Marzo de 2011

ÚLTIMA HORA: Pita Blavera, nuestra excelentísima alcaldesa, ha donado una de sus insignes bragas para ayudas sociales. Se calcula que con ella se podrán confeccionar unos 173 edredones para que los sin techo puedan guarecerse de las bajas temperaturas de las frias y húmedas noches del próximo invierno.


2 de Abril de 2011

Conversación filtrada por FILTRADORES ANÓNIMOS, entre nuestra alcaldesa y otra fémina:

CHICA: Me encantó tu última faja. ¿Es de Dior?
ALCALDESA: Grunf, oumg, rockrock
CHICA: ¿Cómo?
ALCALDESA: Grunf, oumg, rockrock
CHICA: No te entiedo. ¿Qué quieres decir?
ALCALDESA: Sprok dongpong namiak
CHICA: Eso lo será tu tia. ¡Qué te den!
ALCALDESA: Sum zuk spark

A partir de aquí sólo se escuchan ruidos raros y jadeos.


3 de Junio de 2011

ÚLTIMA HORA: Nuestra adorada alcaldesa doña Pita Blavera ha decidido estrenar el verano luciendo un hermoso bigote estilo Kaiser Guillermo. Según su estilista, este mostacho hará que los que todavía consideran que su gobierno es una mezcla de demencialidad acemilada y blaverismo desmesurado reconsideren su opinión. Si hemos de dar crédito a una nota filtrada por su gabinete de prensa, dicho bozo formaría parte de su egregia anatomía hasta el próximo otoño, fecha en la que con toda probabilidad será sustituido por una barba "a la Souvarov".


16 de Junio del 2011

ÚLTIMA HORA: Nuestra excelsa alcaldesa Pita Blavera comunica que va a someterse a una cirugía de reasignación sexual (operación de cambio de sexo). Por medio de una vaginoplastia con inversión penil va a tratar de convertirse en mujer....


22 de Junio del 2011

ÚLTIMA HORA: A Pita Blavera se le ha roto un remache de la faja.
Nuestra egregia alcaldesa busca con urgencia un remachador con amplia experiencia en remaches de acero antioxidante con cabeza semiredonda.


1 de Julio del 2011

ÚLTIMA HORA: Ayer, y a petición de un numeroso público totalmente seducido por sus curvas, nuestra idolatrada alcaldesa Pita Blavera intentó bailar "El lago de los cisnes" por los pasillos del primer piso del Ayuntamiento. Según el bedel Rogelio, lo que le salió fue más parecido a "El pantano de los hipopótamos" que al maravilloso ballet de Piotr Ilich Tchaikovski, quien seguramente se retorcería de espanto en su tumba si hubiera asistido a tan lamentable representación. Al finalizar el asesinato a Tchaikov, como lo llamaban sus amigos cosacos, doña Pita dio una conferencia de prensa donde ensalzó sus fouettés, describiéndolos como "los mejores de una magistrada en cualquier parte del mundo".


8 de julio del 2011

De todos es conocida la afición de nuestra alcaldesa a bautizar a cada una de sus defecaciones diarias. Si la hez es dura pero compacta, amorcillada y sin rastros de alimentos mal digeridos, sus nombres suelen ser invariablemente masculinos, pero si por el contrario los excrementos son blandos, pastosos o de consistencia acuosa o incluso líquida, suelen acabar con nombre femenino.
El pedazo de materia fecal maloliente y repleto de grietas en la superficie de hoy ha sido bautizado como Desiderio Blavero y, siguiendo la tradición, ha sido fotografiado y empadronado en el R.H.P. (registro de heces de Pita). ¡Salve al héroe Desiderio!



A partir mediados de julio, mis ganas de escribir sobre Pita desaparecieron al mismo tiempo que me retiraba del mundo enclaustrándome cenobiticamente en un rincón de mi habitación, que al mismo tiempo es mi castillo, mi fortaleza y el baúl donde escondo mi dignidad.

sábado, 19 de noviembre de 2011

12 Pensamientos horizontales no aptos para optimistas (meditados en posición decúbito supino)

Arnold Böcklin, "La isla de los muertos" (1886)

Muchas veces, cuando veo a un niño riéndose, me pregunto por qué todo está dispuesto para que viva, pues cuando crezca y forme su mente, lo único que (quizá) podrá volver a provocarle una nueva sonrisa complaciente será conocer que la muerte, dentro de su infinita y majestuosa perfección, es el descanso y la verdadera solución para todas las preguntas y que además, él, como dueño y regulador de su futuro, puede justificarla moralmente ante una gran parte del resto de mortales que le rodean e incluso ponerle una fecha y señalarla en el calendario.

                                                               *

Por fin entiendo a los imbéciles. Viven para que los que aún no lo somos, transformemos a perpetuidad nuestro límites. Si no existieran, tendríamos que asumir su rol y entonces experimentaríamos la felicidad absoluta.

                                                               *

Arranca una flor y todo tu mundo de mentiras y ficción adquirirá su verdadero poder. Escupe a un animal y notarás cómo cada insulso pedazo de vida recobra la fuerza necesaria para respaldar las razones y los sinsentidos, transformándolos en acciones justificadoras, que por otra parte, sólo son una ineficaz respuesta al hecho de sentirse útil y, sobre todo, demostrar que se está vivo, aunque por dentro sintamos moverse exaltados los estertores que anuncian el principio del final o lo que es lo mismo: la muerte y sus asombrosas consecuencias.

                                                                *

El embrutecimiento racional con el que adornamos nuestras insulsas ideas no es más que un envoltorio opaco que nos sirve para ocultar la vacuidad esperpéntica de las falacias que, con total descontrol, se arremolinan en nuestro cerebro y que más tarde o más temprano descargaremos por la boca, sin importarnos el mal que éstas puedan causar, pues nada realza tanto un conjunto de heces como un puñado de moscas revoloteándolas.


                                                                *

Existen varias maneras de envilecer un cerebro cabal y bienintencionado pero sólo existe una forma de llevar a la locura más abyecta a ese cerebro sano, robusto y activo: dispararle una verdad sin disfraces; clavarle una solución sencilla o envenenar su tristeza vital con unas gotas de falsa felicidad.

                                                                 *

De todos los pecados con los que la creación ha corrompido el orden natural de las cosas, la transformación de simio a humano es quizá la más perfecta dentro de su indescriptible poder de iniquidad y la única que inevitablemente tendrá terribles y justificadas consecuencias para el resto de habitantes inocentes, vivos o no, es decir, para los animales irracionales, los vegetales y los minerales.

                                                                 *

Entre los vicios ruines con los que los seres racionales llenamos de falsa dignidad nuestra conciencia, existe uno que destaca por encima del resto, quizá por su elevado grado de perfeccionamiento maligno, quizá por la forma de narcotizar los remordimientos. Algunos lo llaman imperfección moral, otros simplemente falta reprochable; yo lo llamo equivocación intestina, pues se desarrolla internamente, pero se puede encontrar definido en las enciclopedias como ingratitud, deslealtad o traición.
                                                                     
                                                                  *

¿Por qué vuelvo mi rostro inundado de tristeza y melancolía hacia la nada cuando un ser humano me mira? Lo que daría por No Ser, o por lo menos por ser parte de la nada, o como mínimo porque mi Yo más profundo y envilecido pudiera expresarse sin la autocensura que agarrota mi cerebro. Cuando intento expresarme cabalmente siento las cenizas del horizonte trazando incertidumbres, que lejos de perpetuarme como un paria asocial, me dibujan como un imbécil sin sentido, malcriado y disconforme con las normas establecidas. ¿Quién establece los preceptos que maldicen la eternidad? En estos momentos sólo puedo vislumbrar enfermedad y dolor sin límites y aunque ambas visiones deberían hacerme más fuerte, no puedo dejar de sentir pena por la inutilidad del camino recorrido, de los espacios infinitos, de las solicitudes internas.

                                                                   *

El poder del pensamiento no surge de la carne, sino de la bilis. El secreto del razonamiento es un vicio pernicioso del que tenemos que mantenernos alejados. El conocimiento sólo tiene un fin: el suicidio.

                                                                   *


Cuando el cerebro se ulcera, sólo queda la ignorancia y ésta nace corrompida, descompuesta y apesta a cualquier forma de vida que mantenga unos ideales. Lilith nos abandonó y ahora es tiempo de alejarnos de nosotros mismos. El deseo de muerte se transforma en una aproximación infinita hacia la vida, pero nunca deberíamos dejar de creer que la existencia tal y como la conocemos o la exprimimos equivale a mil muertes. Por eso es preferible vivir alejados de todo contacto racional y lustrar nuestra propia condenación porque al fin y al cabo, es nuestro seguro de vida.

                                                                   *

¿Puedes escuchar el ritmo de la muerte? ¿Puedes sentir el tacto de la eternidad? Yacer bajo dos metros de tierra es el camino más corto entre la nada aparente y el todo inexistente.

                                                                   *

He sufrido noches blancas que deberían haber sido oscuras; he caminado en sueños y he aullado de dolor. ¿Para qué me sirven los recuerdos? ¿Por qué mi pasado está envuelto en congoja? Enloquezco mientras intento adelantar el reloj pero las horas son pugnaces y no me lo permiten. Un espeso manto neblinoso oscurece la luminosidad de la inocencia vendida. Me ahogo pero no quiero dejar de ahogarme.